Faltan
Para el DOMINGO DE RAMOS

VUELTA A LOS ENSAYOS

A veces la vuelta a la rutina cuesta, incluso cuando se trata de retomar alguna afición o “hobby”, máxime tratándose de una afición tan sacrificada y que requiere tanto esfuerzo como la nuestra, la música procesional.

Personalmente el que les escribe, ha necesitado tomarse unos días de casi desconexión total, y miren que eso es difícil, pero comprendo que a veces se hace, ya no necesario, sino imprescindible. Y se hace necesario tanto para el bien personal como el colectivo. Necesario por descansar, necesario para tomar aire fresco, en definitiva, necesario para que la vuelta sea provechosa, útil, y al mismo tiempo sea tu propio cuerpo quien te pida esa vuelta a los ensayos.

Este año afrontamos nuestra decimoctava Semana Santa, y nuestro objetivo principal será seguir trabajando y enriqueciendo tanto nuestro patrimonio musical como humano. Porque con el paso del tiempo, uno se da cuenta que en el fondo lo que queda y perdura son las emociones. Pasan montones de marchas por nuestros atriles, montones de músicos por nuestros ensayos, y al final el tiempo sólo te permite quedarte con aquello que de verdad hemos grabado a fuego en nuestros corazones, y que hace que se haga un hueco en nuestra memoria. Por esto es importante trabajar el patrimonio musical y el humano, ya que en una banda son los ejes sobre los que gira todo lo demás; grandes personas y buena música te dejarán grandes amistades y momentos irrepetibles de emoción, de risas; de salidas repletas de felicidad, de entradas sobrecogidos por la música; de comidas y excursiones con los compañeros, etc...

Por tanto, se hace imprescindible el respeto por ambas cosas, por la música y por las personas; por la música, porque se hace y se interpreta para Dios y María; y por las personas, porque sin respeto y compañerismo, todo lo demás se tambalea.

Es hora de poner la maquinaria en marcha, de sacar nuestros instrumentos de sus estuches y de afinar nuestros oídos, porque Afligidos, vuelve a caminar un año más...


El Director.

NUEVO AÑO, NUEVAS METAS

De nuevo nos encontramos ya inmersos en un nuevo curso musical para nosotros, el 2015/2016, año en el que nos quedamos ya al borde de cumplir la mayoría de edad. 17 primaveras contemplarán a nuestra formación, en la que muchas cosas han cambiado, y otras no tanto.

Han cambiado los uniformes, los instrumentos, los repertorios... En cambio, la esencia y el “alma” de todo esto no ha cambiado.

Seguimos siendo una banda comprometida con la calidad y el buen gusto, entendido a nuestra manera. No queremos ser ejemplo ni referencia de nada, simplemente analizamos y desmenuzamos cada composición que se propone montar, porque es nuestra forma de entender la música procesional, y lo que no consideramos adecuado a nuestras características, que no necesariamente significa que no sea bueno o válido, no lo incorporamos. Insisto, no nos creemos mejores ni peores que nadie ni pretendemos establecer los cánones de nada, simplemente es lo que a nosotros nos “encaja” o no, y siempre hemos intentado hacerlo desde el respeto. A veces nuestra reticencia a montar ciertos temas no se han valorado en la medida que creemos deberían, ya que como siempre hemos hecho, hemos buscado música que encaje en nosotros y en nuestra manera de entender la música, y que ello no implica que unas composiciones que no nos encajen no sean marchas muy válidas para cualquier otra banda que sí lo considere oportuno, a pesar de que este hecho, haya podido implicar el que no seamos una banda “popular”.

De la misma forma nos ha ocurrido con uniforme, instrumentos, etc. Este año, música e instrumentos van a venir de la mano, ya que este año sí hemos incorporado la corneta de dos pistones, hecho que nos abre el abanico compositivo y nos permitirá incluir marchas que consideramos merecen muy mucho la pena llevar en un repertorio variado y con calidad.

En lo referente al uniforme, este verano, en la Magna Mariana celebrada en Córdoba, estrenamos un nuevo uniforme de verano, buscando lo mismo que buscamos en todo lo que hacemos: elegancia, sencillez, y sobriedad. Quizás por esto no seamos una banda de multitudes, pero a nosotros nos llena, y por ello, pensamos que en el trabajo y en la constancia está el éxito, y que algún día se dará la vuelta la tortilla.

Paz y Bien.

REFLEXIÓN GENERAL DE LA SEMANA SANTA 2015


Vimos la Cuaresma alejarse, y la Semana Santa se nos fue como el agua entre los dedos; viviendo ahora el tiempo pascual tras la Resurrección de Nuestro Señor, es hora de hacer reflexión y valorar nuestro trabajo en Semana Santa. La valoración es totalmente positiva, estamos convencidos de que nuestra agrupación ha desempeñado un trabajo espléndido con todas y cada una de las hermandades a las que hemos acompañado, llegando a superar en alguna ocasión, las expectativas que las mismas tenían de nosotros. Esperamos no haber defraudado a ninguna.


No ha sido fácil cumplir con creces con todas ellas, desde que empezáramos como cada año en la madrugada del Domingo de Ramos en Puente Genil con el Señor de las Penas, hasta finalizar el Domingo de Resurrección con “el Resucitado” de Puente Genil, han sido un total de ocho actuaciones, realizando doble actuación el Viernes Santo, realizando tres actuaciones en prácticamente 24 horas, soportando altas temperaturas en muchos días, el cansancio que se va acumulando en el cuerpo, la falta de sueño, llegando tras las actuaciones en plena madrugada y volviendo a montarnos en el bus a primera hora de la tarde, algunos repertorios duros y contratiempos inesperados, como labios rotos en plena semana, dolores de cabeza y mareos y compañeros trabajando. Todo esto no ha sido un impedimento que mermase la eficacia, afinación, sentimiento y forma de interpretar y transmitir la música que caracteriza a nuestra formación. Nuestros miembros se han ante-puesto a todas estas complicaciones y una vez más se han superado, demostrando un nivel musical altísimo que quizás no muchas bandas serían capaces de defender con cincuenta músicos. Tanto la junta de la agrupación como el resto de componentes, están satisfechos con el trabajo realizado. Prueba de ello es, que apenas dos días después de la finalización de la Semana Santa, varias hermandades ya se interesaron en preguntar por nuestros servicios.

Todo tiene una explicación, y no es otra que el duro trabajo que la formación realiza durante todo el año en sus ensayos, acometiendo infinidad de ensayos por cuerdas para el montaje de nuevas marchas o nuevas versiones de estas, infinidad de ensayos generales para corregir y tener en cuenta el más mínimo detalle en nuestras interpretaciones. El resultado es gracias a la dirección musical, a cargo de Antonio Moreno Pozo y Jesús David Fernández Gil, gracias al trabajo que se realiza en nuestra escuela de música, enseñando solfeo a todo aquel que lo desee y creando buenos músicos, pero sobre todo, el grandioso resultado final es gracias a todos nuestros componentes, por su compromiso, su sacrificio y su entrega a la formación, dando en cada nota un trocito de sus corazones y queriendo en cada actuación, llevar a lo más alto el orgullo de “sentirse afligido”.

No obstante, “Afligidos” siempre quiere superarse y evolucionar, ir un poquito más allá, por eso, ya estamos trabajando en nuevos proyectos e ideas, que seguro nos ayudarán a mejorar.

Desde aquí, queremos por supuesto, dar las gracias a todas las hermandades que hemos acompañado, por depositar en nosotros el privilegio y la gran responsabilidad de acompañar con nuestra música a sus Sagrados Titulares.


En definitiva, la valoración es de haber terminado una Semana Santa más, con la sensación del trabajo bien hecho y la recogida de su fruto.



Francisco José Pino Carnerero.